¿Por qué recuperar / reciclar muebles?

Hoy me he hecho esta pregunta después de 3 años. Al principio me he quedado un rato pensando sin ir más allá de lo simple: porque me encanta y me relaja pero en realidad no es tan sencillo como parece. Es algo que engloba mucho más que eso. Todos los muebles que utilizo tienen historia detrás, tanto los de mejores maderas como los sencillos de melamina. Han estado durante años viendo un ir y venir de gente, oyendo risas y llantos, presenciando como los peques de la casa crecían, atendiendo a las visitas que llegaban, exponiendo las mejores copas para las ocasiones especiales, guardando los vestidos de las ferias o navidades, sujetando los platos en las celebraciones, devolviendo el mejor de nuestros reflejos… Han pasado momentos de nuestra vida acompañándonos. En todos hay trocitos de un pasado. No se puede desterrar el pasado, está ahí.

Me da pena verlos en los contenedores, todo objeto se merece una segunda oportunidad y los muebles también. Es verdad que hay muchos que en esta época no “pegan” con la actual percepción de decoración pero tiene solución. La decoración de una casa no tiene porqué ser lineal. No tiene que ir todo por igual. Se pueden tener objetos que den ese punto de distinción, de color, de originalidad…

Es muy agradable mirar a la esquina del salón y encontrarse un mueble que estuvo en casa de un familiar querido, siempre nos provocará una sonrisa.

He hecho una recopilación de distintas situaciones que se pueden dar cuando una abuela, una tía, una vecina u otra persona nos regala un mueble o lo heredamos:

“¿Qué hacemos con la máquina de coser de la tía si no sabemos usarla?”

Solución: fuera armazón, una caja de madera y flores.

2ec923ba5c5abd95f3f0dd38c7bec9e1[1].jpg
Foto vía La Bioguía Oficial
“¿Y ese espejo dorado? Con lo feo que es el dorado, pasado de moda.”

Solución: manita de pintura y algo de lijado.

Foto vía craftmundocreativo.com

“Estos cajones son para tirar porque el mueble por fuera está roto.”

Solución: estantería forrada con papel o tela.

Foto vía x4duros.com

¿Recuerdas las vitrinas de las abuelas donde ponían la vajilla? ¡Qué antigua!”

Solución: cambio de color, mueble actualizado.

Foto vía Tintura muebles con otra mano

Y a mí que me han dejado de herencia un armario viejo que pesa muchísimo y solo ocupa espacio.

Solución: fuera puertas, decoración shabby chic.

Foto vía facilisimo.com

Hemos cambiado la puerta de entrada por otra más segura. Para calentarnos en la chimenea nos va a venir de miedo.

Solución: ¡los muebles no se queman!, pomos, espejo y una repisita.

Foto vía 19ibis.com

La verdad es que el espejo es bonito pero el color de esa madera no me gusta, lo quiero más claro y no me sirve.

Solución: decapar hasta dejar la pintura sin tinte ni barniz, al igual que en la imagen se puede dar una pátina blanca.

Foto vía El taller de lo antiguo

Son nuestros muebles, fueron comprados con cariño y no merecen caer en el olvido. Alguien los dejó para que formaran parte de otra vida, dejarlos entrar o no, cae en la conciencia de cada uno. Y no he hablado del bien que hacemos al planeta reutilizando y reciclando, da para otra entrada.

Yo también tengo muebles de Ikea, claro que sí, pero no dejo abandonados los de mi gente por nada del mundo.

Por esto reciclo y recupero muebles y objetos antiguos. Son trocitos de mi familia o de cualquier otra a los que lavaré la cara y serán adoptados por otra para comenzar una nueva vida.

Pd. La tarde ha sido reflexiva. ¡Hasta otra!

Anuncios

Lámpara de capricho

¡Hola de nuevo!

Un día, saliendo del gimnasio me llevé una grata sorpresa. En la esquina alguien había abandonado una lámpara y una mesita. La verdad es que parecía una imagen típica de decoración, de no ser por el contenedor verde que las acompañaba. Sin dudarlo un momento me acerqué a la esquina a recogerlas, no sin esperar la reacción de mi padre al que tengo la casa llena de todo tipo de objetos que voy encontrando. Cogí la lámpara y abrí el maletero del coche, en ese momento salió el dueño que me miró con cara estupefacta pensando, seguro, para qué querría yo algo que él estaba tirando. Pregunté si era suya, afirmó y me la cedió encantado añadiendo que tenía más muebles que pensaba tirar, que más adelante podía darme alguna otra cosa. No tardé ni tres minutos en subir a mi coche los dos muebles y dirigirme a casa. La cara de estupefacción de mi madre al abrir la puerta no es para contarla…

mesita-y-lampara

He empezado por la lámpara porque mesitas ya había hecho un par. Como puede apreciarse, tenía una pintura dorada y la pantalla estaba en perfectas condiciones, algo sucia del uso de los años pero poco más. Al desarmarla se me cayó el casquillo y en una ferretería compré otro. Le retiré el cable que también estaba algo viejo y compré otro y un interruptor para que fuera más cómoda tenerla enchufada, pero no encendida.

Con un cuchillo, empecé a raspar toda la pintura del pie. No había caído en que tenía surcos y eso me entretuvo más tiempo. El resto de producto que no salía lo eliminé con decapante y lana metálica.

pie-de-lampara

Pinté todo el pie con pintura a la tiza gris oscura. Es la primera vez que uso pintura a la tiza sobre metal y la verdad es que el resultado es muy bueno. No hace falta imprimación y es bastante cubriente.

pie lampara1.jpg

A la pantalla no tenía muy claro qué hacerle. Mi amiga Mar me sugirió que le pusiera una tela de mapa pero no encontré nada parecido. Dudaba si ponerle papel, hacerle una estructura nueva… no tenía nada claro. Buscando en internet, encontré un video de cómo forrar pantallas de lámparas. Era bastante sencillo ya que sólo había que cortar tela de la medida de la pantalla, dejar varios centímetros de más para los bordes y listo. Hubiera sido genial pero es que esta lámpara es más estrecha de arriba que de abajo.

Sin mucho cálculo de medidas me fui a comprar la tela y encontré una que me encaprichó, florecillas y tonos grises como el pie, era perfecta pero sólo había un retal pequeño. La señora de la tienda, al ver que me emocionaba tanto la tela y me apenaba que no hubiera suficiente, me dió un trozo que ella tenía guardado para sus manualidades. Se lo agradecí y mucho, hasta que me dijo el precio. Es la tela más bonita que he comprado en mi vida y con diferencia la más cara pero ha merecido mucho la pena.

Para forrar una pantalla que no mide lo mismo por la parte alta que por la baja, lo que necesitamos es una tela en forma de U. No es una U muy exagerada pero hace ese dibujo. Quitar el borde que tenía pegado fue sencillo y el resto: cola con un poquito de agua, pincel y a pegar la tela a la pantalla.

Los bordes son algo más complejos. Debe tenerse cuidado con el doblez porque al encender la lámpara se aprecia si algún lado está más alto que el otro y no queda bonito.

Hice dos agujeros al pie de lámpara para ponerle el cable y el interruptor.


Tuve oportunidad de ver al ex-dueño hace unos días y enseñársela. Por la cara que puso, creo que se arrepintió de haberse desecho de ella.

No tiren muebles, dénmelos a mi por favor.

¡Hasta la próxima!